Bienvenido a nuestro espacio en la Red

¡ Sé bienvenido a nuestro humilde espacio !.

Blog pensado para ir publicando alguna información interesante o noticias que sucedan en nuestra diócesis de Orihuela-Alicante y que tenga que ver con este reciente Ordo Diaconal que existe desde el 26 de Diciembre de 2007.

Aquí puedes hacernos tus comentarios o si necesitas localizarnos, o sencillamente necesitas algún documento o material relacionado con nosotros, lo puedes hacer en mcosmegv@gmail.com.

lunes, 7 de julio de 2014

¿Otro diácono permanente?

Esta vez ha sido en la diócesis de Jaen, concretamente en Menjibar donde ha sido ordenado para el diaconado permaennte Jesús Beltrán, un profesor de religión que está casado y es padre de cuatro hijos. 

Es bueno ver cómo el número de los diáconos permanentes sigue creciendo, y aquí nuevamente vemos que se repite la unidad entre el diaconado permanente y los profesores de religión.

Tal vez porque mi vocación y profesión coincide con la de Jesús, que nos hizo reflexionar si tras el compromiso con los chicos y chicas en las aulas, el Señor no nos estába pidiendo algo más para comprometernos con su Buena Nueva

Esto nos recuerda que hayan parroquias donde estamos teniendo problemas a la hora de convocar a catequistas, porque nos faltan o sencillamente no los tenemos; y sin embargo las plazas de profesores de religión de sus escuelas están más que cubiertas. 

Esperemos que este interrogante ilumine alguna conciencia de los profesores y se planteen un poco más su verdadera vocación y comprendamos que la Iglesia es cosa de todos y Casa de todos, no solo de los ordenados. El bautismo nos hizo cristianos y ello nos exige ser misioneros, evangelizadores de los demás. Como nos dijo S. Juan Pablo II: "Proclamar a Cristo no es solo un deber sino un privilegio".

Por eso en la parte que a cada uno corresponda, a ver si nos enorgullecemos más de ser braceros del Evangelio y no "bocacionados" de la asignatura de religión.

Te felicitamos Jesús, por la ordenación, a tu familia, que también han sido elegidos por el Señor, y a tu comunidad parroquial. Y a ver si se sigue el ejemplo.

Recibe un abrazo desde la diócesis de Orihuela-Alicante
Manuel Cosme.

viernes, 6 de junio de 2014

Diáconos: los grandes desconocidos.



Me ha parecido muy interesante colgar en nuestro blog una carta de la esposa de un diácono permanente de la diócesis de Pamplona, Fernando Aranaz. Así que os invito a no dejar de leerla. Desde aquí agradezco a Paloma esta reflexión en voz alta. Su carta dice así:

El domingo día 25 de mayo se celebró en la Diócesis de Pamplona la II Jornada del Diaconado Permanente. Mi esposo, Fernando Aranaz, fue ordenado diácono hace casi siete años y desarrolla su labor diaconal en la capellanía de la cárcel de Pamplona, manteniendo su trabajo en la vida civil, tal como se les recomienda a los diáconos. 

Los años de discernimiento, estudio, preparación y, finalmente, de ordenación, no estuvieron exentos de problemas e incomprensiones, ya que él fue el primer diácono de la Diócesis y abrir camino siempre es muy difícil cuando la cerrazón de algunos es dura. 

Pero cuando se trata de una verdadera llamada de Dios, las situaciones se sobrellevan, esquivan y todo adquiere una nueva dimensión, ya que Dios te ha preparado algo realmente bueno para tu vida que te hará feliz. Dios “sólo” necesita tu “sí”, porque Él no entra nunca como un elefante en una cacharrería, como a veces hacemos nosotros, y respeta tus tiempos, y cuando así ocurre Él te regala el ciento por uno.

La segunda vocación de Fernando, como suele decir él, no fue algo aislado ni tampoco con el tiempo tan extraño, a pesar de que al principio ninguno de los dos comprendíamos bien qué estaba pasando, sino que nació del matrimonio y de la familia, forjándose día a día. 

Llevábamos muchos años colaborando en nuestra parroquia, en grupos diocesanos, en la cárcel como voluntarios de Pastoral Penitenciaria… y ahora Dios pedía a Fernando, en especial, un paso más por medio del servicio de forma permanente y también a su familia para que acogiéramos este don. Fueron tiempos de dudas, de no comprender bien qué estaba ocurriendo ya que teníamos la vida hecha, tiempos de volver a replantearse ciertas cosas dadas por hechas, de incomprensiones por parte de personas muy cercanas de nuestra Iglesia, pero también tuvimos el apoyo de otras tantas muy queridas para nosotros e incluso de aquellas que no conocíamos. Y así llegan las cosas de Dios… ni antes ni después, sino cuando Él cree que estás preparado...
 
Han pasado casi siete años desde su ordenación y ahora podemos decir con certeza de que se trata realmente de una vocación, de una llamada de Dios a servir al prójimo de esta forma tan especial: al modo de Jesús servidor que lava los pies al mundo.

Siento que Dios nos ha hecho un gran regalo: el ser y formar una familia diaconal en medio de un mundo sediento de Dios, aunque a veces el mundo no sea consciente de ello.

Antes de nada y, para aquellas personas que lean estas líneas y no tengan claro qué es un diácono, me permito hacer unas aclaraciones concisas sobre esta realidad tan desconocida y a la vez tan apasionante, que algunos critican, pero que muchos admiran y rezan por ella.

* Diácono: Es un hombre ordenado que sirve a la Iglesia y a los hermanos al modo de Jesús servidor. Están dentro del orden ministerial que forma un triángulo: los diáconos y presbíteros, con sus vocaciones y funciones diferentes, como colaboradores del obispo y pastor diocesano. Pueden ser personas casadas (mayores de 35 años) o solteras (a partir de 25 años).

* Estudios: Están formados en Ciencias Religiosas con tiempos para la pastoral.

* Historia: Ya en el libro de los Hechos de los Apóstoles (6, 1-6) nos dice que se nombra a los siete primeros diáconos de la Iglesia. A partir de lo siglos IV o V y, por diferentes motivos, va desapareciendo pero el Concilio Vaticano II lo restaura como ministerio permanente admitiendo a hombres casados.

* Tareas pastorales: Tienen su espacio propio en la liturgia, la Palabra y la caridad. Sus destinos pastorales son variados y son los espacios donde hay mayor necesidad. Tal vez alguien piense que no son los más agradecidos (hospitales, cárceles, cementerios, marginación…), pero son los más diaconales y donde se encuentra a Jesús sufriente. 

Al hilo del tema del diaconado me gustaría hacer balance y puntualizar lo que he venido y vengo observando durante los últimos trece años como esposa de diácono y mujer laica que lleva muchos años sirviendo en la Iglesia. Qué ha supuesto todo este tiempo lleno de experiencias gratificantes, aunque haya habido alguna que otra zancadilla y qué cosas habría que cambiar. Tal vez haya personas que se cuestionen dónde ponemos a los diáconos en la Iglesia. Ellos ya lo saben…

* En primer lugar decir que para el diácono el modelo y ejemplo a seguir es siempre Jesús servidor, que es quien se arrodilla, lava y besa los pies del mundo y que vino no para ser servido sino a servir. Para cualquier cristiano, sea cual sea nuestra vocación, nos debemos medir en Jesús de Nazaret. Para mí, como mujer cristiana, madre, esposa de diácono y servidora de la Iglesia, también lo es. Siempre he admirado y respetado el servicio que tantas mujeres realizan en nuestras parroquias a veces poco agradecidas y otras invisibles dentro de ellas.

* Las esposas de los diáconos no somos las nuevas “diaconisas” y nuestro papel no es sólo dar el consentimiento para que nuestro esposo pueda ser diácono firmando un documento, es mucho más, ya que en el matrimonio se comparte todo, se camina acompañado, se habla de todo y se toman decisiones conjuntas. Nosotras, las esposas, no somos algo decorativo, pintoresco o un mal menor, sino que participamos de la diaconía de nuestros esposos. Conozco a un montón de esposas de diáconos con un gran compromiso humano y cristiano en voluntariados de marginación, dedicadas también a sus trabajos civiles, a su familia y dedicando sus servicios en pastorales diversas.

* Los diáconos hacen un gran esfuerzo por conciliar su vida familiar, laboral y encomienda diaconal que no se siente reconocida en algunas ocasiones.

* Me gustaría decir que son muchas las personas que se alegran con nosotros, que comparten nuestras inquietudes, que nos comprenden, nos aceptan y nos ayudan a vivir mejor esta vocación de la Iglesia bendecida por Dios.

* En general, los diáconos son bien aceptados por la gran mayoría de laicos contentos de contar con una persona preparada, vocacionada al servicio a los demás y una persona muy cercana a ellos, que ha salido de su comunidad, que trabaja como ellos para poder mantener a su familia, luchando cada día por su puesto de trabajo en medio de una gran crisis económica; felices porque como ellos tenga esposa e hijos, con todos los problemas y alegrías que significa formar una familia, como la de todos. Por todo ello, resultan muy cercanos. Varias personas, que no conocíamos, a propósito de su ordenación, nos pararon por la calle para darnos la enhorabuena por “nuestra valentía y gratuidad”.

* Aprovecho esta reflexión para decir algo sobre el hecho de pedir vocaciones en la Iglesia. Vocaciones hay unas cuantas y todas igualmente importantes. O son todas vocaciones, o no hay ninguna, me dijo una vez un sacerdote a quien aprecio mucho. Me gustaría que rezásemos por ellas, para que cada vez haya más vocaciones al servicio, tan necesitadas hoy en día, porque son dones de Dios y están bendecidas por Él y son todas susceptibles de pedir a Dios por ellas, lo que ocurre es que a veces falla la conciencia de que todos somos necesarios en la Iglesia para que el cuerpo de Cristo esté completo. ¿O es que ponemos en duda que Cristo es la cabeza del cuerpo y el resto somos sus miembros todos necesarios y que si falla alguno no está completo? (I Corintios 12, 4-14).
Como decía, a pesar de las dificultades, el balance es totalmente positivo.

* Es una realidad que poco a poco va creciendo en la Iglesia. En nuestra Diócesis son tres los diáconos permanentes (dos casados y uno célibe) y en España son más de cuatrocientos y el número aumenta cada día.

* Nuestro matrimonio y la familia se has visto reforzados por este don del diaconado y por ello estamos siempre agradecidos a Dios. La llamada de Dios presente en nuestra vida matrimonial, supone algunas dificultades, pero también muchos aspectos positivos, ya que el matrimonio y el diaconado se complementan y nos hacen crecer como personas, como pareja y como cristianos. El “sí” consciente dado a nuestro esposo se convierte en compromiso de servicio para nosotras y en cierta forma trabajamos a la par del esposo. Marido y mujer avanzamos juntos hacia el Señor. No estamos solos. No hay que olvidar que lo importante es el SER y no el HACER. 

Los diáconos tienen una gran autoridad moral, que se la dan la gratuidad, el testimonio y la coherencia de su vida y la cercanía al hermano. Pienso que queda y que hay mucha tarea por hacer y si hay voluntad y nos ponemos en las manos de Dios, lograremos entre todos transparentar el rostro de Cristo.

No hay que tener miedo de lo que Dios te pida, Él respeta siempre tus tiempos y no hay que cerrarle las puertas, porque cuando Él te pide algo y aunque el camino a veces sea dificultoso, es porque te quiere hacer inmensamente feliz.

Paloma Pérez Muniáin
Junio de 2014

lunes, 2 de junio de 2014

Pastor pentecostal se convierte a la Iglesia Católica

Hermoso testimonio del Diácono Alex Jones - Ex pastor pentecostal. Es un fragmento del testimonio de conversión del ex pastor pentecostal en el programa de El Regreso a Casa de la cadena EWTN.

Comprometido con la evangelización. No perdamos nunca la esperanza, porque en algunos sitios puede parecer que no crece, que no avanza la expansión del evangelio a todos los pueblos, pero en el resto del mundo es todo lo contrario, va en aumento.

Vale la pena que no perdamos ese testimonio dado por este hombre tocado por el Espíritu Santo.

 
Si confiamos en en Señor, la fe comenzará a crecer. 

Que el Señor te bendiga.

miércoles, 26 de marzo de 2014

El diácono... si no lo hace con amor, no sirve



Según el Santo Padre el Papa Francisco, en la audiencia general del 26 de marzo del 2014, ha venido a decirnos un mensaje muy importante sobre los obispos, presbíteros y diaconos. El texto es el siguiente:
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Ya hemos tenido ocasión de señalar que los tres sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía forman juntos el misterio de la "iniciación cristiana", un único gran acontecimiento de gracia que regenera en Cristo y nos abre a su salvación. Esta es la vocación fundamental que une a todos en la Iglesia, como discípulos del Señor Jesús. Hay a continuación dos sacramentos que corresponden a dos vocaciones específicas: se trata del Orden y del Matrimonio. Constituyen dos grandes vías por las que el cristiano puede hacer de su vida un don de amor, siguiendo el ejemplo y en el nombre de Cristo, y así colaborar en la edificación de la Iglesia.

El Orden, marcado en los tres grados de episcopado, presbiterado y diaconado, es el Sacramento que permite el ejercicio del ministerio, confiado por el Señor Jesús a los Apóstoles, para apacentar su rebaño, en la potencia de su Espíritu y de acuerdo a su corazón. Apacentar el rebaño de Jesús con la potencia, no con la fuerza humana o con la propia potencia, sino con la del Espíritu y de acuerdo a su corazón, el corazón de Jesús, que es un corazón de amor. El sacerdote, el obispo, el diácono debe apacentar el rebaño del Señor con amor. Si no lo hace con amor, no sirve. Y, en este sentido, los ministros que son elegidos y consagrados para este servicio prolongan en el tiempo la presencia de Jesús, si lo hacen con el poder del Espíritu Santo, en el nombre de Dios y con amor.

1. Un primer aspecto. Aquellos que son ordenados se colocan a la cabeza de la comunidad. ¡Ah! ¿Están a la cabeza? Sí. Sin embargo, para Jesús significa poner la propia autoridad al servicio, como Él mismo lo ha mostrado y enseñado a sus discípulos con estas palabras : "Sabéis que los gobernantes de las naciones las dominan, y los jefes las oprimen. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos" (Mt 20, 25-28 // Mc 10, 42-45). Un obispo que no está al servicio de la comunidad: no está bien. Un sacerdote, un cura, que no está al servicio de su comunidad: no está bien. Está equivocado.

2. Otra característica que siempre se deriva de esta unión sacramental con Cristo es el amor apasionado por la Iglesia. Pensemos en aquel pasaje de la Carta a los Efesios, en el que san Pablo dice que Cristo "ha amado a la Iglesia. Él se ha entregado a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocar ante sí a la Iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada" (5, 25-27). En virtud del Orden el ministro dedica todo su ser a su propia comunidad y la ama con todo el corazón: es su familia. El obispo y el sacerdote aman a la Iglesia en su comunidad. Y la aman fuertemente. ¿Cómo? Como Cristo ama a la Iglesia. Lo mismo dirá san Pablo del matrimonio. El marido ama a su mujer como Cristo ama a la Iglesia. ¡Es un misterio grande de amor, este del ministerio y aquel del matrimonio! Los dos sacramentos que son el camino por el cual las personas van habitualmente al Señor. 

3. Un último aspecto. El apóstol Pablo aconseja a su discípulo Timoteo no descuidar, más bien, reavivar siempre el don que está en él, el don que le ha sido dado por la imposición de las manos. Cuando no se nutre el ministerio con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la celebración diaria de la Eucaristía y también la asistencia al Sacramento de la Penitencia, se termina inevitablemente perdiendo de vista el significado autentico del propio servicio y la alegría que nace de una profunda comunión con Jesús. El obispo que no reza, el obispo que no vive y escucha la Palabra de Dios, que no celebra todos los días, que no va a confesarse regularmente… y lo mismo el sacerdote que no hace estas cosas, a la larga, pierden la unión con Jesús y adquieren una mediocridad que no hace bien a la Iglesia. Por eso tenemos que ayudar a los obispos y a los sacerdotes a rezar, a escuchar la Palabra de Dios, que es el alimento diario, a celebrar cada día la Eucaristía y a ir a confesarse habitualmente.
Y esto es tan importante, porque está en juego la santificación propia de los obispos y los sacerdotes. Quisiera terminar también con una cosa que me viene a la cabeza. ¿Pero qué hay que hacer para convertirse en sacerdote? ¿Dónde se venden las entradas? No, no se venden. Ésta es una cosa donde la iniciativa la toma el Señor. El Señor llama, llama a cada uno de los que quiere que se conviertan en sacerdote. Y quizás haya algunos jóvenes aquí que han sentido en su corazón esta llamada: el deseo de convertirse en sacerdotes, el deseo de servir a los demás en las cosas que vienen de Dios, el deseo de estar toda la vida al servicio para catequizar, bautizar, perdonar, celebrar la Eucaristía, cuidar a los enfermos… Pero toda la vida así. Si alguno de vosotros ha sentido esto en el corazón, es Jesús que se lo ha puesto ahí, ¿eh? Cuidad esta invitación y rezad para que esto crezca y dé fruto en toda la Iglesia. 

¡Gracias!

Apliquémonos este mensaje en la parte que a cada uno nos toque.
Saludos.

lunes, 16 de diciembre de 2013

El Vaticano aprueba ordenar diáconos permanentes para Chiapas


Según fuentes Chiapas Paralelo, el Vaticano aprueba el Directorio del Diaconado Permanente de los Pueblos Indígenas de Méjico.

El pasado 16 de diciembre el obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi y su obispo auxiliar Enrique Díaz Díaz, fueron recibidos en el Vaticano por el santo Padre Francisco, y según nos ha trascendido parece ser que el Papa ha permitido que se ordenen nuevamente diáconos permanentes.

Hace algunos años, allá por el 2002, nos enteramos del problema que existía en la diócesis de San Cristóbal de las Casas y era que habían más diáconos permanentes que sacerdotes, así el Vaticano tomó cartas en el asunto y pidió a sus obispos que dejaran de ordenar diáconos permanentes por un tiempo y hoy podemos hablar que la situación ha cambiado. Entonces había 340 diáconos permanentes y los presbíteros eran muchísimos menos, por lo que la Santa Sede dio instrucciones para promover las vocaciones sacerdotales nativas y parece ser que así se ha realizado en esta última década. Actualmente hay casi 100 presbíteros y más de 60 seminaristas indígenas preparados para ser ordenados y trabajar en comunidades dispersas de la diócesis más grande de Chiapas.

Saben que aún les falta por recorrer más camino para la autorización definitiva de diáconos permanentes, sus obispos han vuelto a Chiapas con “una esperanza firme”, tras entrevistarse con el Papa Francisco en el Vaticano en donde se les concedió la aprobación del “Directorio del Diaconado Permanente de los Pueblos Indígenas”.

En una comunicación enviada a los medios de comunicación de Chiapas, el obispo Arizmendi explicó que el “Directorio del Diaconado Permanente de los Pueblos Indígenas” es el “camino” que debe seguir el diaconado desde la formación de los candidatos, la vida que han de llevar los diáconos, los servicios que dan y las normas que han de seguir, entre otros lineamientos y ya fue  autorizado por  la Congregación para el Clero de la Santa Sede a la que compete todo lo relacionado con el diaconado.

Aclaran que de por sí no esperaban tener ya un documento papal que les facultara la ordenación de nuevos diáconos permanentes, “o llevarnos ya un documento de aprobación de los textos litúrgicos y demás asuntos, pues debe consultar con sus colaboradores, quienes, sin embargo, nos han manifestado una alentadora actitud de escucha, de aprecio y valoración por lo que son y hacen los diáconos permanentes, la mayoría indígenas”.

No olvidemos que sin los presbíteros, los diáconos no podríamos realizar nuestro ministerio ordenado por y para el Reino de Dios. Orad al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies...

martes, 10 de diciembre de 2013

Instauración del Diaconado Permanente en Sigüenza-Guadalara


Otro obispo, con su diócesis que se suma al gran elenco de las que echan mano de este ministerio tan nuevo y tan antiguo. Antes de Navidades, en pleno Adviento nos llega la noticia que el domingo 8 de diciembre, el Obispo de Sigüenza-Guadalajara, D. Atilano Rodríguez Martínez, firmó el Decreto de Institución del Diaconado Permanente en la diócesis.

Este paso significa una gran alegría doble tanto para los que pertenecemos al ordo diaconal, como para el resto del pueblo de Dios, porque es señal que la Iglesia va necesitando nuevos braceros para llevar la caridad a todos los rincones de la viña del Señor, y todos podemos ocupar nuestro puesto en esa misión, ya que evangelizar el mundo es cosa de todos, no solo del Papa, de los obipos y de los curas, es cosa de todos.

Es otra diócesis la de Sigüenza-Guadalara, la que se suma a las directrices dadas por el Concilio Vaticano II, hace ya más de 50 años, para que según sus necesidades utilice estos ministros para encomendarles tareas como administrar algunos sacramentos, predicar la Palabra de Dios, ayuda en la liturgia y hacer llegar la caridad y el servicio a todos.

El Concilio dejó escrito que cada obispo según considerara oportuno, podría instaurarlo en su diócesis según las normas y criterios de la Santa Sede y de su Conferencia Episcopal. En España somos más de 870 diáconos permanentes, distribuidos en 45 de las 70 diócesis del territorio nacional.

Hay que tener cuidado, porque para acceder a él no vale todo aquel que sienta un cierto aprecio o gusto por la liturgia, ni aquel que no tenga nada que hacer y pretenda hacer carrera en la Iglesia o estimarlo como un premio de su parroquia. El diácono permanente no es un sacristán al que se le quiere premiar su fidelidad y se pretende promocionar. No, no valen todos los que llamen a las puertas de su obispo. Pueden ser hombres solteros o casados. Si son miembros de Institutos religiosos o seculares, deben ser mayores de 25 años y deben vivir el celibato. Si son casados deben ser mayores de 35 años, mínimo con cinco años de menos de matrimonio estable, que hayan dado testimonio cristiano en la educación de sus hijos y en la vida familiar. Deben ser personas con madurez humana y espiritual; deben sentir amor a la Iglesia y ser hombres de oración, así como tener capacidad para el diálogo, sentido moral y de responsabilidad. Maduros, no ancianos, porque a veces vemos diáconos que más que ayudar, están para que se les ayude a ellos..., con todo el respeto a mis hermanos en el orden, de avanzada edad.


Cada aspirante debe estar dispuesto a vivir de su propio trabajo en la vida civil o religiosa, y estar inserto en la vida común de la gente, siendo un testigo cualificado de la vida cristiana. Deberá aceptar el ministerio encomendado por su obispo y estará en comunión con él y con su presbiterio diocesano y universal, manteniendo una vinculación con el resto del pueblo de Dios.

Estamos de enhorabuena por esta noticia tan llena de esperanza, pero no olvidemos que es una labor muy grande y muy "pesada" la que se nos pide a estos hombres, pues debemos seguir estando en el mundo, ser del mundo, coquetear con el mundo, pero sin dejarnos devorar por el mundo.

Por eso desde este humilde portal, pedimos orar sin descanso por todo el clero, empezando por el Papa, obispos, sacerdotes, y sin olvidar a estos hombres que aunque pasamos desapercibidos, pero sin embargo estamos ahí, aportando nuestro granito de arena y nuestras manos.

lunes, 9 de diciembre de 2013

XXVII Encuentro Nacional de Diáconos Permanentes

El pasado fin de semana, 5/8 diciembre 2013, se ha celebrado en Valladolid el Encuentro Nacional del Diaconado Permanente en España.

Como siempre, ha sido un motivo de mucha alegría poder hacer pública la labor de este ministerio tan nuevo y tan antiguo en la Iglesia.

Podemos hacer llegar parte de lo que allí se vio. A continuación se pone un par de videos..., el primero de D. Bernardo Álvarez, Obispo de Tenerife y Presidente del Comité para el Diaconado Permanente de la Conferencia Episcopal Española:



Y el segundo que aquí te dejo es el video de D. Ricardo Blázquez Pérez, Arzobispo de Valladolid:



Espero que los hayas disfrutado.

domingo, 17 de noviembre de 2013

¡ Nunca más ! matarnos como perros por odio...



No conocía la terrible historia personal, aunque sabía de otras muchas similares; pero me ha llamado muchísimo la atención un artículo de Santiago Mata sobre el diácono Juan Duarte Martín de 24 años que fue asesinado por odio a la religión.

Juan en el Seminario
Según tomo de su biografía, el joven diácono nació en Yunquera el 17 de marzo de 1912 y murió en Arroyo Bujía (Álora), el 15 de noviembre de 1936, con 24 años.

Detenido en su pueblo, al ser delatado por una vecina, lo trasladaron a Álora, donde sufrió un martirio de ocho días, con palizas de tres horas y corrientes eléctricas diarias. Le llevaron prostitutas para que rompiera su voto de castidad, pero las rechazó. Entonces, los milicianos cogieron una navaja, y le cortaron sus partes.

Conducido al arroyo Bujía, lo abrieron en canal, le llenaron el vientre de gasolina y después le prendieron fuego.

Mientras tanto, el diácono sólo decía: "¡Os perdono como Cristo perdonó a sus enemigos!”, “¿No sabéis que lo que me hacéis a mí se lo hacéis al Señor?” y “¡Ya lo estoy viendo, ya lo estoy viendo!”.

Es una pena que cuando la Iglesia beatifica a tantas personas que perdonaron a sus enemigos y no desearon para ellos mas que la paz y el perdón, que los que se consideran hijos y nietos de los asesinos, bien por sangre o por sus ideales político, que piensen que es una revancha o un echar en cara el daño que hicieron. Y no es así, no. Se trata de rescatar sus historias ejemplares y la memoria de personas que desbordaron sus corazones de amor hacia los demás, como el mismo Cristo al que seguían, servían y como Él, por amor, dieron su vida.

Que nunca más se repita en ninguna parte del mundo historias de asesinatos por odio a la religión. ¡ Nunca más.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Aumenta los Diáconos Permanentes en EEUU

    Interesantísimo el estudio que nos presenta la (USCCB)  Conferencia de obispos católicos de Estados Unidos, demostrando que el número de diáconos en Estados Unidos continúa aumentando, tras hacerse pública los resultados de una encuesta nacional.

    Fue el Centro para Estudios Aplicados del Apostolado de la Universidad de Georgetown (CARA) quien realizó la encuesta en 193 de las 195 diócesis estadounidenses en el mes de abril del 2013. Ésta es la séptima encuesta sobre el diaconado permanente, ministerio reinstituido por el Concilio Vaticano II.

    Los obispos comenzaron a ordenar diáconos permanentes en Estados Unidos a principios de la década de los 70. Actualmente hay más de 18.000 diáconos, unos 3.000 de ellos se han jubilado. A pesar que la arquidiócesis para los Servicios Militares, USA, y la Eparquía de Sto. Thomas-Syro-Malabar en Chicago carecen de diáconos permanentes.
   Los resultados que descubre la encuesta, muestran que los números más altos de diáconos se encuentran en la arquidiócesis de Galveston-Houston (414), la diócesis de Trenton, New Jersey (383), la arquidiócesis de Los Ángeles (344) y la arquidiócesis de Hartford, Connecticut (300).

  Si consideramos la población católica en la región, las diócesis de rito latino con la mayor concentración de diáconos permanentes es Fairbanks, Alaska, que saldrían a 482 católicos por cada diacono. Otras altas concentraciones se encuentran en Lexington, Kentucky, con 657 católicos por cada diácono permanente; Amarillo, Texas, con 773 católicos por diácono; y Rapid City, South Dakota, con 803 católicos por diácono.

   Otro dato que revela la encuesta es que el  93% de los diáconos activos están casados; el 4% están viudos y 2% nunca se han casado. Tal y como ha afirmado el arzobispo Robert J.Carlson, Hay que reconocer que las cifras son muy alentadoras; es presidente del Comité para el Clero, la Vida Consagrada y las Vocaciones de USCCB. “Pero esto también nos alerta sobre la realidad de que muchos diáconos pronto alcanzarán la edad de jubilación. Eso muestra que se necesita que los obispos busquen un mayor número de hombres para que se unan al diaconado permanente”.

    Sobre la edad de los diáconos, el estudio muestra que el 95% de diáconos activos tienen al menos 50 años. Un cuarto de ellos tienen más de 50 años, el 43% tienen más de sesenta, y el 25% tienen 70 o más. Casi un 90 % de las diócesis tienen una edad mínima para candidatos al diaconado y la mitad tienen una edad obligatoria de jubilación. En Estados Unidos la edad mínima para la ordenación al diaconado permanente es de 35 años. El 13% de las diócesis tienen una edad de jubilación obligatoria a los 70 años. Y el 80% la jubilación a los 75.

  En relación con la nacionalidad, del total del número de diáconos en activo el 78% son anglosajones. Un 15% son hispanos o latinos, el 3% son afroamericanos y el otro 3% son asiáticos.

  Muchos diáconos permanentes tienen trabajos no relacionados con el ministerio en áreas como ventas, leyes u otras profesiones. Se estima que un 21 % de diáconos permanentes activos también reciben compensación. Algunos sirven en el ministerio a tiempo completo, como por ejemplo en parroquias o en cargos diocesanos. Otros reciben compensación por ministerios en hospitales o prisiones. Un pequeño porcentaje de diáconos tienen a su cargo el cuidado pastoral de una parroquia a tiempo completo, mientras que otros trabajan en alguna agencia de servicios sociales.

   Otra de las conclusiones del estudio es que casi un 30 % de diáconos permanentes tienen un título universitario avanzado, casi dos tercios de ellos en un campo no relacionado al diaconado. Tres de cada diez (31%) tienen una licenciatura como el nivel más alto de su educación. Casi un 20% tienen alguna educación universitaria y un quinto posee un diploma de la secundaria. El 80% de los diáconos deben tomar cursos de formación tras ser ordenados. Un 74% de diócesis también provee oportunidades de formación a las esposas de los diáconos.
   El estudio completo y una completa información adicional sobre el diaconado permanente se puede encontrar en: www.usccb.org/diaconate.

   La historia en español sobre el trabajo del diaconado en los Estados Unidos pueden encontrarse en http://usccbmedia.blogspot.com/.
 
   Sería momento de discernir si la Voz del Espíritu Santo sopla por estos derroteros y, si es así, darle más importancia a la formación de estos laicos para ser servidores del Pueblo de Dios.

sábado, 15 de junio de 2013

La vocación del diácono permanente

Comparto contigo un precioso video sobre el diaconado.
Espero que te guste.


 
Por si no se te abre: pulsa sobre este link:  https://youtu.be/ZcvaCciA8KQ

Que el Señor te bendiga

Manuel Cosme.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Carta del Santo Padre Francisco I


Aprovechamos esta carta del Santo Padre Francisco I para darle la bienvenida y mostrar nuestro aprecio por su persona y su ministerio petrino.

Se trata de una reciente y afectiva carta del Papa Francisco a los diáconos argentinos ante su ordenación diaconal. Les dijo,-también para el resto de diáconos del mundo-, que no seamos “diáconos de alquiler, ni funcionarios, que la Iglesia no es una ONG".

Después de su elección como Santo Padre, escribió una carta muy emotiva y cariñosa, para ser leída en la ordenación diaconal de tres jóvenes de su diócesis argentina.

En palabras textuales del Santo Padre, les exhorta a “que la existencia sacerdotal de ustedes sea servicio”. “Servicio a Jesucristo, servicio a la Iglesia, servicio a los hermanos especialmente a los más pobres y necesitados”.

El Santo Padre pidió que fuese leída en la ordenación diaconal del sábado 16 de marzo en Argentina. La escribió el Papa, el miércoles y el jueves por la mañana, la envió por fax a Mons. Joaquín Sucunza, Vicario General, Por si no se entiende bien, la transcripción de la carta dice: 

"Joaquín, por favor, leer en la Ordenación diaconal, al final de la comunión, gracias.
Queridos hijos y hermanos:
    ¡Con cuánta alegría hubiera estado hoy entre ustedes! Sin embargo, tengan la certeza de que espiritualmente estoy allí.
    Acaban de recibir el diaconado y manifestaron públicamente su vocación de servicio... y esto no solo por un tiempo sino para toda la vida. Que la existencia sacerdotal de ustedes sea servicio: servicio a Jesucristo, servicio a la Iglesia, servicio a los hermanos especialmente a los más pobres y necesitados. No sean 'diáconos de alquiler' ni funcionarios. La Iglesia no es una ONG. Que en el servicio les vaya la vida. Pongan la carne en el asador.  
    Ruego por cada uno de ustedes, por sus ilusiones y por sus penas. Y no se olviden de que Jesús los miró; déjense mirar por Jesús. Por favor, recen por mí. Que Jesús les bendiga y la Virgen santa los cuide. 
    Afectuosamente, Francisco.

En  este escrito se plasma, lo que ya estamos viendo estos días, la gran humanidad del Santo Padre y la calidez propia de una gran persona que está cerca de Dios. Parece ser que el nuevo ministerio al que ha sido llamado por el Señor, el Santo Padre, lo ha asumido con plena naturalidad. También vemos que es un hombre con las ideas muy claras y por supuesto se vislumbra con mucha naturalidad la sencillez que todos hablan estos días. Y los católicos del mundo entero así lo celebramos.

La verdad que hay que decir que de este Papa se hablará mucho porque parece ser que va a romper muchos moldes. Se va a hablar mucho de sus gestos y de su naturalidad. Y por supuesto que es muy bueno que hablen bien del Santo Padre, lo malo, y es lo que me pregunto que me parece raro, que también los enemigos o más alejados de la Iglesia también vean con buenos ojos la llegada a la Cátedra de Pedro,  del Cardenal Bergoglio. Esperemos que sea para la gloria del Reino de Dios.

Que el Señor le bendiga y le ayude.

domingo, 24 de febrero de 2013

¡ Otra diócesis se abre al diaconado permanente !

Según fuentes del del Zócalo-Saltillo, la diócesis mexicana de Saltillo se apunta la apertura al diaconado permente, después de los 50 años de su instauración como grado permanente. 

Unos 10 hombres casados serán los primeros aspirantes al diaconado permanente, otro nivel de la jerarquía católica que se gesta en la Diócesis para responder a la evangelización de la grey católica.

Sin embargo, las bases se discuten, pues mientras una parte del presbiterio opina que su currículo debe ser vasto, otros señalan podría ser más breve y practico.

“En la Diócesis estamos poniendo las bases para el diaconado permanente, los perfiles de las personas, y entra la cuestión de la experiencia apostólica que tienen en las diferentes parroquias, la integración de sus familias, qué tan saludables son sus relaciones y construir el currículo. En eso todavía no nos hemos puesto de acuerdo, hay quienes favorecen un currículo más largo con formación filosófica y teológica, otros están a favor de un currículo más breve y práctico”, comentó el padre Francisco Javier Rodríguez Trejo.

El vicario pastoral de la Diócesis de Saltillo afirmó que además de llegar a este importante acuerdo, hace falta la concientización a la comunidad católica de tal manera que la feligresía no vaya a caer en confusiones de entender que es el “sacerdocio casado”, sino que es un nivel de jerarquía, que es permanente, no transitorio, y que un diácono permanente casado no puede aspirar a ser sacerdote ni obispo.

Externó que en parroquias como Santa María Goretti y Santa María en la colonia Zapalinamé y en el municipio de Frontera ya existen aspirantes, unos 10 en total en toda la Diócesis. 

¡ Bienvenidos !.
Leticia Espinoza

Reflexión sobre los diáconos permanentes




 El Referente Nacional del Cidal de Urguay el diácono Prof. Milton Iglesias Fascetto nos ha regalado con fecha de 2 de Enero de 2013 una reflexión personal sobre el Diaconado.


El autor acaba de cumplir las Bodas de Plata de su ordenación diaconal (20/12/1987-20/12/2012)

DIÁKONOS, palabra que proviene del griego, correspondiente al verbo “diakonein” que significa ayudar a alguien, hacer un favor.

Diácono es el hombre que sirve a Dios trabajando en la obra de la salvación.

Podemos hablar de la diaconía de Jesús, la diaconía de la Iglesia, y la que establece el Señor por medio de sus apóstoles así como de los que ellos llaman “sus colaboradores”.

El Diaconado es de institución apostólica, significa que es una creación de derecho divino.  Este es el origen del poder sacramental que Dios confiere a los ordenados Diáconos.

Los Diáconos son clérigos, y son la expresión del ministerio ordenado más cercana a la realidad laical.

Sintetizaremos la misión específica de los Diáconos en la diaconía de la Iglesia, señalando tres ámbitos como los más propios: la diaconía de la Palabra, la diaconía Litúrgica y la diaconía de la Caridad.

El Diácono es servidor de La Palabra, debe asimilarla inteligentemente y vivenciarla. La Evangelización del Diácono no se reduce a la homilía en un concepto litúrgico,  pues trasmite de infinitas formas a la comunidad la Palabra que él experimentó como redentora por su fuerza transformadora. Su autoridad como transmisor nace de su sintonía vital con el Evangelio.

En cuanto a la diaconía Litúrgica donde más se ejercita es en los sacramentos y en los sacramentales: bautismos, casamientos, servicios funerarios en los velatorios o entierros, presidencia de la Liturgia de la Palabra “celebración de La Palabra” en ausencia de Presbítero y del Obispo; también en las obras parroquiales sean edilicias o evangelizadoras.

En lo referente a la diaconía de la Caridad, diremos que el Diácono tiene como misión trabajar para que las desigualdades desaparezcan  tanto dentro como fuera de la Iglesia.

En América Latina el ministerio de la caridad se da en contextos sociales y eclesiales diversos y signados por la desigualdad. Desigualdad entre países pobres y ricos, desigualdad del centro y de la periferia  y también desigualdad de la pastoral eclesial, que, a pesar de la opción “por los pobres”, los ricos tienen todos los servicios que aportan las Parroquias, centros de estudios, publicaciones, medios de comunicación, etc. mientras que los marginados reciben el mensaje de quienes intentan ser misioneros de paso o integrantes de voluntariados.

Nuevo texto de Normas sobre el diaconado permanente

Con el fin que los miembros de la CEE puedan acudir a la última audiencia del Papa, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) celebrará su CCXXVI reunión el próximo lunes, día 25 de febrero. 

Estaba prevista celebrarse los días 27 y 28, pero se ha adelantado porque en los próximos días algunos de sus miembros viajarán a Roma para asistir a la última audiencia pública de Benedicto XVI.

La Comisión Episcopal del Clero presentará un texto sobre las Normas básicas para la formación de diáconos permanentes en las diócesis españolas.

Tienen además previsto, como es habitual, la Comisión Permanente aprobará el temario de la próxima Asamblea Plenaria (15-19 de abril de 2013), tratará diversos asuntos de seguimiento, temas económicos y nombramientos. Las distintas Comisiones Episcopales informarán sobre el cumplimiento del Plan Pastoral.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Encuentro de los diáconos con el nuevo Obispo

Momento del encuentro con Mons. Jesús Murgui Soriano
El pasado sábado día 10 de noviembre, nos reunimos por primera vez el ordo de los diáconos permanentes de nuestra diócesis con nuestro recién llegado Obispo D. Jesús Murgui Soriano.

Fue iniciativa de nuestro nuevo pastor el convocarnos para conocernos personalmente  y junto a nuestro, también nuevo, subdirector de formación permanente el Rvdo. D. Manuel Martínez Miravete, acudimos al CEU San Pablo de Alicante, lugar del encuentro.

D. Jesús, como si nos conociera de toda la vida, nos fue presentando la realidad del diaconado en la Iglesia, así como nos habló de nuestros hermanos en el orden, en su diócesis anterior, Mallorca. No hay que olvidar que nuestro obispo forma parte de la Comisión para el diaconado permanente de la Conferencia Episcopal Española.

Por la izquierda: Ralph, Joaquín, M.Cosme, D. Jesús, Paco, Francis y D. Manuel.
Pero..., lo que más nos agradó fue su calurosa acogida, ya que sentimos su cercanía. ¡Qué razón tienen las personas que nos han felicitado por el nombramiento de D. Jesús como pastor de nuestra diócesis!. Sus opiniones se quedaron cortas ante la grandeza humana, espiritual y afectiva que posee y que pocas personas serían capaces de alcanzar.
Estimado D. Jesús, recordando las promesas del día de nuestra ordenación, en concreto aquella en la que nuestro inolvidable D. Rafael nos preguntó si prometíamos obediencia y respeto a él y a sus sucesores, hoy reiteramos aquella respuesta y nuevamente nos ponemos a su disposición plenamente, sabiendo que es la disposición al Señor y a su mandato de ir a todo el mundo llevando y predicando la Buena Noticia a todos los hombres, mujeres y niños, hasta que el Señor quiera.

Manuel Cosme.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ordenan a dos nuevos diáconos permanentes en Albacete


El pasado sábado 3 de noviembre, el Obispo de Albacete, monseñor Ciriaco Benavente, ordenó diáconos permanentes en la parroquia de El Salvador de La Roda a Carlos del Olmo Jiménez y a Pedro Jesús García Cortijo. 

Damos desde aquí nuestro humilde abrazo de bienvenida al Ordo Diaconal dentro de la Gran Familia de la Santa Iglesia de Jesucristo.
Puedes leer la noticia completa pulsando sobre aquí

viernes, 2 de noviembre de 2012

¡Última ordenación diaconal de Mons.Palmero!

  Gracias al Rvdo. D. Enrique Jordá Pascual, he recibido unas fotos de la ordenación diaconal del pasado 22 de Septiembre del presente año, donde el Obispo, entonces administrador de la Orihuela-Alicante Monseñor Rafael Palmero Ramos ordenó a 6 diáconos para nuestra diócesis. http://www.revistaecclesia.com/wp-content/uploads/2012/09/diaconos-1.jpg

Cuatro de ellos han emprendido el camino previo al sacerdocio, trabajando en distintas parroquias de la diócesis. Ellos son los que aparecen sentados a la puerta de nuestro Seminario San Miguel de Orihuela: Miguel Cano, Marcos Antonio, Jesús Manuel y Abelino Abad.

Además, de estos cuatro jóvens, otros dos, junto a ellos han sido ordenados, también diáconos pero en estado permanente, son hombres casados y se han ofrecido para ponerse también desde ese momento al servicio de la Iglesia, concretamente en esta porción de la viña del Señor, llamada Orihuela-Alicante.
 
Ha sido la última ordenación de D. Rafael, junto a él, participó un nutrido número del presbiterio diocesano y casi todos los diáconos permanentes, para darle el abrazo de bienvenida y acogerlos en el ordo diaconal.

Fue muy emotiva, como suelen ser todas las ordenaciones. Señalar que si el templo es grande y hermoso, podríamos afirmar que se quedó pequeño y no fue capaz de albergar a tanta gente como se dió cita en tal acontecimiento jubilar para la Iglesia, concretamente en nuestra diócesis.

Debemos indicar, respecto al ordo diaconal, que el curso pasado no se ordenó a ningún diácono permanentes, por lo que en estos momentos, junto a los dos nuevos, empezando desde el sur de la diócesis, somos ya:
  • Paco López y Alfonso en Orihuela.
  • Manuel Cosme de Almoradí.
  • Francis y Joaquín de Elche.
  • Ralph de Alicante.
  • Federico de Villena. 
Debemos seguir pidiendo y dando gracias al Señor porque el número de los llamados al servicio de la mesa y de los hermanos va aumentando, sin prisas, pero sin pausa. Poco a poco, pero se va acrecentando.

Podemos afirmar que para el presente curso siguen habiendo varias personas interesadas en ingresar en la formación y en el discernimiento para ver si el Señor les llama a este ministerio diaconal.

Las dos citas más próximas en nuestra agenda son: Para el próximo sábado, D.M., por la mañana, a las 10,00 horas nos daremos cita en la Casa Sacerdotal los tres grupos de este ordo: los formadores, los diáconos y los aspirantes. Será motivo de mucha alegría, porque nuevamente tendremos ocasión de saludarnos, pero muy especialmente el de encontrarnos con nuestro director, el estimado y querido, con el prelado de su santidad Monseñor Don José Antonio Berenguer Cerda.



Y la segunda fecha, si no cambián los planes, será el siguiente sábado día 10 de Noviembre, tendremos un "primer" encuentro con el nuevo Obispo de nuestra diócesis, Mons. Jesús Murgui Soriano; siendo un motivo también muy grande de dar gracias al Señor, porque nuestro nuevo Pastor ha querido reunirse con estos humildes servidores, al inicio de su ministerio episcopal en estas tierras alicantinas. 

Que el Señor le bendiga a él y a todos nosotros.

Manuel Cosme García Vaíllo

lunes, 10 de septiembre de 2012

Ordenación diaconal

¿Quién como Dios?

Con una foto de la imagen del Arcángel San Miguel de la capilla del Seminario Diocesano de Orihuela, y con las palabras de su grito al demonio: "¿Quién como Dios?" se presenta la invitación a la próxima ordenación de diáconos de nuestra diócesis de Orihuela-Alicante.

La celebración tendrá lugar en la Parroquia de Santiago Apóstol de Albatera y será, D.M., el sábado 22 de septiembre de 2012 a las 11 horas.

Al abrir esta sencilla, pero elegante invitación, encontramos unas palabras del que ha sido hasta ahora nuestro obispo D. Rafael Palmero Ramos, y ahora administrador diocesano; en la parte de la izquierda de la tarjeta, se reproducen su invitación que dice: 

           "Os invitamos a todos a participar de nuestra alegría, que lo es de toda la diócesis, en la ordenación de estos hermano diáconos"

Y en la parte de la derecha figura el nombre de los que van a ser ordenados diácono (los seminaristas): 
  • Miguel Cano Crespo
  • Marcos Antonio Giménez Cano.
  • Abelino Abad Mora Meza.
  • Jose Manuel Poveda Ruvira.
 Y para el diaconado permanente:

  •  Federico García-Galbis Esquembre.
  • Alfoso Sabater Albertus.
Después de 2 de Octubre del 2010, que fue la ordenación de Ralph, no ha sido ordenado ningún diácono permanente en nuestra diócesis, sin embargo este curso, serán ordenados estos dos hermanos casados, Federico de Villena (izquierda) y Alfonso de Orihuela (derecha), cuyas fotos acompañan este escrito.

A todos ellos les damos la enhorabuena e intentaremos acompañarlos en este día de fiesta para la diócesis y de una manera especial para el ordo de estos hombres que en estado permanente, la Iglesia va acogiendo para el servicio pastoral que se le encomiende y poder seguir anunciando como S.Miguel ante el mundo: "Quis sicut Deus?".

lunes, 27 de agosto de 2012

Un juez ordenado diácono permanente


Como otras veces hemos hecho mención que han ordenado diáconos a hombres casados de diferentes profesiones: agentes de seguros, policías, trabajadores sociales, periodistas, etc., ayer día 26 de Agosto se dio un paso más, en la Concepción, de Chile.

En una solemne eucaristía fue ordenado el juez del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal Reynaldo Oliva Lagos, pasando a ser el primer diácono permanente célibe; es un hecho sin precedente en la Iglesia Católica de su país, y yo me atrevería a afirmar que en todo el orbe católico: juez, diácono permanente y célibe. Para ser aceptado y consagrado como Diácono Permanente, el juez debió realizar un período de formación humana, espiritual, doctrinal y pastoral.

La ceremonia fue oficiada por el Arzobispo de Concepción, monseñor Fernando Chomali, que presidió la Eucaristía y ordenó al nuevo diácono, ceremonia que contó con la presencia de numerosos sacerdotes y gran parte del cuerpo de diáconos de la Iglesia de Concepción,  que trabajan pastoralmente en las distintas parroquias y servicios eclesiales.

El juez Oliva Lagos se ha convertido en el primer diácono permanente célibe. Para ser aceptado y consagrado como Diácono Permanente, el juez debió realizar un período de formación  humana, espiritual, doctrinal y pastoral.

Esto fue logrado con el apoyo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, a través de su Instituto de Teología, lo que implicó un plan de estudio con clases los fines de semana. Asimismo, el magistrado, quien pertenece como laico a la parroquia El Sagrario, recibió, el año pasado, el ministerio del Acolitado, etapa previa para ser aceptado en el orden del Diaconado Permanente.

Por su parte, el nuevo diácono Reynaldo Oliva expresó sus sentimientos, diciendo: “Humildemente agradezco a Dios, en este día de mi ordenación diaconal, día en que me consagro enteramente a Dios para el servicio de la Iglesia de Concepción, en perfecta obediencia al Obispo, hoy, en la persona de monseñor Chomali y en estrecha colaboración con los presbíteros,  con el servicio de la palabra, de la liturgia y la caridad. Agradezco a mi familia, a mi madre aquí presente,  a mi padre que ya ha partido ante Dios, por haberme dado la vida y la semilla de la fe en el Bautismo. A mis hermanas con quien he compartido el crecimiento de la fe. En mi familia aprendí a conocer a Dios y a darme en la oración y en la Santa Misa, lo que fue refrendado en el colegio; recordó al grupo de guías y scouts, a la escuela del diaconado, al Instituto de teología, la comunidad de Patagual, parroquia Cristo Rey de Bellavista, comunidad de Punta de Parra, parroquia Todos los Santos, parroquia Cristo Salvador y parroquia El Sagrario donde se ha formado desde niño. A los sacerdotes, a los diáconos”.

Queremos desde aquí, darle la enhorabuena por su ordenación y lo felicitamos por su elección para servir a la Iglesia de nuestro Señor en aquella parcela que le sea asignada.

¡Bienvenido al nuestro ordo diaconal!